Para grupos dedicados al desarrollo espiritual y crecimiento personal:

Cultura Rítmica ha diseñado una serie de dinámicas en un formato un tanto ritual y terapéutico.

Estas dinámicas Incluyen:

  • Actividades rítmicas con instrumentos de percusión y voz.
  • Aprendizaje y practica de cantos sagrados.
  • Danzas meditativas y lúdicas.
  • Exploración rítmica con imágenes e imaginación.

De acuerdo a los objetivos del grupo y del evento, las diferentes dinámicas podrían tener las siguientes metas:

  • Experimentar trances rítmicos.
  • Practicar meditaciones rítmicas.
  • Celebrar rituales rítmicos.
  • Practicas de sanación a través del ritmo.
  • Ofrendas de rezos rítmicos.
  • Dar y recibir masajes rítmicos.
  • Manejo de dolor psíquico y espiritual a través del ritmo.
  • Alineamiento de biorritmos.
  • Experimentar placer y bienestar.

Dichas dinámicas lo llevaran a espacios internos poco explorados o desconocidos para usted y esto por consecuencia lo auxiliaran a despertar sus poderes de conexión, intuición y videncia. La actividad de percutir simple, repetitiva y armónicamente un instrumento a manera de latido de corazón, crean una kinestética vibración subsónica que afecta positivamente a todos los participantes; contribuye al alineamiento rítmico de nuestras células cerebrales, a la alineación de nuestros ritmos biológicos, a la sincronización del individuo con los ritmos de la naturaleza y el cosmos, y a la sincronización vibratoria y dinámica de las ondas cerebrales de ambos hemisferios.
La consecuencia de engancharnos en estas actividades rítmicas influye directamente en nuestros estados emocionales, nuestros espíritus y nuestra salud física. Este trabajo se refleja en el individuo provocando alegría, paz y bienestar, y esto a su vez tiene altas posibilidades de fortalecer nuestro sistema inmunológico.

Porque la vida misma es una caminata hacia nuestra alma,
y los tambores son un lenguaje del alma.